a cura di
Heredom
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El
Centro de Estudios Tradicionales anuncia la aparición de la
REVISTA DE ESTUDIOS TRADICIONALES, primera versión
en lengua castellana de la RIVISTA DI STUDI TRADIZIONALI
de Torino, Italia, que viene apareciendo de manera ininterrumpida desde el año
1961 y que se caracteriza, a nuestro entender, por haber procurado mantenerse
siempre fiel al espíritu de la obra de René Guénon.
En efecto, al lado de sus escritos y de textos de carácter iniciático tomados de
las grandes tradiciones de Oriente, la REVISTA DE ESTUDIOS
TRADICIONALES presenta una serie de artículos destinados a corregir
errores y defectos de comprensión atinentes a ciertos
aspectos de la doctrina tradicional expuesta por René Guénon.
Espiritualidad, metafísica, tradición, simbolismo, iniciación, masonería, etc, y
también comentarios, reseñas y críticas de libros, constituyen su temática que
siempre tiene por objeto la doctrina tradicional pura y en la cual prevalecen
las consideraciones doctrinales por encima de las cuestiones meramente
temporales.
Los artículos de la REVISTA, toman como fundamento la autoridad de la obra de
René Guénon, quien a lo largo de la misma expuso magistralmente el pensamiento
tradicional, tanto en su aspecto doctrinal puro así como en la crítica a los
distintos movimientos que dan forma al mundo moderno.
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A NUESTROS
LECTORES
Mediante la publicación
que iniciamos con este número, presentamos a los lectores de lengua
castellana la
«Rivista di Studi Tradizionali»,
que viene apareciendo de manera ininterrumpida desde el año 1961 en Torino,
Italia. A nuestro entender la misma se caracteriza por haber procurado
mantenerse siempre fiel al espíritu de la obra de René Guénon. En efecto, a
lo largo de sus páginas hallamos, al lado de los escritos de aquél a quien
A. Asti Vera llamó «el último metafísico de Occidente» y de textos de
carácter propiamente iniciático tomados de las grandes tradiciones de
Oriente, una serie de artículos destinados, ya a corregir defectos de
comprensión atinentes a ciertos aspectos de la doctrina tradicional expuesta
por René Guénon -manifestados por quienes de un modo u otro se interesan en
estos argumentos-, ya a rectificar falsas cuestiones suscitadas por
determinados ambientes que se muestran anticipadamente dispuestos en contra
de aquélla, ya, en fin, a echar luz sobre las actuales prolongaciones de los
más variados exponentes de aquel «neo-espiritualismo» que Guénon, desde sus
primeros escritos juveniles, denunciara clara y llanamente como un error.
Tal vez para el gusto de
algunos, la posición que acabamos de resumir pueda parecer sobre todo falta
de «originalidad», como hemos escuchado decir, efectivamente, varios años
atrás. Nosotros consideramos, en cambio, que la publicación que estamos
presentando, colocándose de hecho en el plano iniciático -donde por
definición las consideraciones individuales carecen de peso- adopta a
sabiendas una postura que se sitúa acertadamente en las antípodas de
cualquier «individualismo », una de cuyas manifestaciones es precisamente la
búsqueda de originalidad a toda costa. En respaldo de cuanto hemos dicho,
citaremos aquí un párrafo de René Guénon extraído de su obra póstuma
«Études sur l’Hindouisme»
(pag. 146): «[...]
Concluiremos con una última observación: a propósito de Shrî Ramana
Maharshi, J. Herbert dice que su enseñanza “presenta una notable
particularidad, y es, que de ningún modo pretende aportar nada nuevo”; ahora
bien lejos de representar una “particularidad”, tal postura es, al
contrario, la única actitud normal y válida en toda civilización
tradicional; es más, precisamente por eso es que en tales civilizaciones no
puede haber “pensadores” ni, sobre todo, inventores de sistemas filosóficos,
es decir, hombres
que ponen la originalidad individual por encima de la verdad»
[la cursiva es nuestra].
Volviendo a la
«Rivista»
queremos agregar que, a pesar
de que hayan transcurrido cuarenta años desde que apareció su primer número,
el contenido del mismo - así como el de los sucesivos- mantiene intacto todo
su interés. Por otra parte, no podría ser de otro modo cuando la temática de
que se trata tiene por objeto la
doctrina
tradicional pura; en cambio, cuando el tenor de los escritos está motivado
por determinados hechos circunstanciales, es inevitable que los mismos
acusen al menos en una cierta medida el sello del tiempo. Pero aun en tales
casos, como el lector podrá constatar por sí mismo, serán las
consideraciones doctrinales las que de todas maneras siempre prevalecerán
ampliamente por encima de las cuestiones meramente temporales; y como,
además, la mayor parte de las veces aun estas últimas se mantienen hoy más o
menos vigentes, podemos estar seguros que la validez y el interés de tales
escritos sigue siendo de plena actualidad.
Por eso es que hemos decidido
conservar la estructura original de cada número, omitiendo tan sólo aquellos
escritos que, por su carácter más específicamente local -nos referimos sobre
todo a reseñas de algunas revistas italianas-, podían resultar de escaso
interés para un público de habla española. En su lugar presentaremos ya sea
artículos que a nuestro entender no desmerezcan el nivel de los demás
textos, o bien traducciones de escritos de carácter tradicional afines con
los argumentos tratados en el número correspondiente. Por supuesto no
estamos aludiendo más que a algunos pocos casos, pero igualmente hemos
considerado justo poner a nuestros lectores al tanto de ello, al bosquejar
-como estamos haciendo- el plan que habrá de seguir nuestra publicación.
En fin, no queremos dejar
pasar la ocasión sin agradecer la disposición y la confianza con las que nos
ha distinguido el Director responsable de la
«Rivista di Studi
Tradizionali»,
otorgándonos la necesaria autorización para llevar a cabo un proyecto que
veníamos acariciando
desde hace tiempo. Esperamos que nuestro trabajo se muestre siempre a la
altura de la misma, para lo cual intentaremos superar nuestras propias
limitaciones en cada oportunidad, las cuales -conviene decirlo- se hallan en
la raíz de aquellas imprecisiones de lenguaje que, tal vez, aquí y allí
puedan oscurecer el contenido de los textos que aquí presentamos.
Como quiera que sea,
confiamos en que el fruto de nuestros esfuerzos sepa trasladar de manera
suficientemente apropiada el espíritu que prevalece en dicha
«Rivista »,
para beneficio de todos aquellos que, como nosotros, lejos de contentarse
con las banalidades de la «vida ordinaria», sienten la imperiosa necesidad
de hallar una respuesta a los propios interrogantes fundamentales. Bien
sabemos que su número será considerablemente reducido, pero poco importa.
Como decía René Guénon en
«Oriente y Occidente»,
«[...] Cuando se está persuadido de la necesidad de ciertos cambios, se impone
hacer algo en este sentido [esto es, expresar ciertas ideas], y dar al
menos, a quienes sean capaces (porque a pesar de todo alguno debe haber), la
ocasión de desarrollar sus facultades latentes. La primer dificultad
consiste en llegar a los que posean tales cualificaciones y tal vez ni
siquiera imaginan cuales son sus posibilidades».
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